Vaivén de memoria;

Hablemos de ruina y espina, hablemos de polvo y herida, de mi miedo a las alturas, lo que quieras pero hablemos, de todo menos del tiempo que se escurre entre los dedos. Maldita dulzura.

sábado, 19 de mayo de 2012

Imagíname feliz, así será como un cuento;

Definitivamente el tiempo pasa, aunque cada movimiento de la manecilla duela como un cardenal abierto en la piel. El tiempo pasa incluso para mi. En todo este tiempo que ha transcurrido han pasado muchísimas cosas por mi cabeza, tantas que necesitaría muchas pero que muchas hojas para escribirlo todo. Desde ese día que no te prometí el mundo entero pero si el mío personal, y que cada día me esfuerzo por cumplir mi promesa. Quería escribir todo pero quizá no tenga sentido, así que allá va.

Durante todo este tiempo conté la historia de mi vida; empecé por la primera parte y llegué a la tercera, y tú escuchaste pacientemente , hasta que tumbados en tu cama escuchaste la última, la que siempre tuve miedo de contarte. Ahora queda una parte; la última hasta hoy, en la que tú eres protagonista.

No ha sido nada fácil cosas cotidianas como recoger la habitación y encontrar un dibujo de Mickey con un globo mientras entra a Disneyland con un 13 en el cartel. Pasear por la calle que vende cafeteras con la promesa que conlleva. Demasiados supermercados con helados light; o demasiadas particulares para esperar mientras tu ibas acompañada, muchas historias que escuchabas mientras granizaba en la calle.La playa es demasiado enorme sin ti o el cine no es lo mismo si no estoy contigo para hacerte preguntas difíciles. Será complicado acabar otra vez en una playa en el fin del mundo, que tu manta nos cubra a los dos otra vez o que por lo que parece no me olvides.Que una asiática me siente en un asiento con forma de culo y me pregunte por ti; al igual que los niños, que los vecinos y que todo el mundo que te conoce. J de joder como fastidia. No podría explicar lo que se siente cuando llegas a la iglesia de al lado de tu casa y sabías que quedaba poco para verte; o cuando un hipopótamo baila el hula hoop, alguna pizza en el ascensor o millones de galletas tragadas. Ojalá recuerdes que antes de ser nada, yo ya era algo para ti y que quizás algún día nos tomemos ese café que me debes y comamos nuestro último pincho. Sonarán canciones y ninguna te recordará ami, y ahora que parece que no nos vamos a encontrar mucho más y por lo que me han contado pareces más feliz y te ríes más, sé lo que queda; y sé mi mirada cuando quizá dentro de meses te vea por la calle, porque ya hemos visto esa mirada antes, una mirada triste. Puede que un día me cuentes lo que deseaste cuando soplaste las velas de tu cumpleaños y si se ha cumplido. Porque te puedo ayudar en todo lo que tu quieras; sin necesidad de que tengas que regular tu comportamiento por miedo a mis reacciones. Porque no hay nada más bonito que después de haberlo sido todo, aunque tu no lo quieras, que sigas siendo tanto.Como Machado y Machín; ¿recuerdas?  Tal vez un día te acuerdes de mi. Porque las cosas que se rompen a veces se pueden arreglar.


Hay demasiados recuerdos para que sea fácil; conoces cada una de mis miradas y mis sonrisas; y sabes como reacciono y lo que significa. Aunque no lo creas y no quieras, siempre voy a estar ahí para seguir siendo una persona lo importante que tu quieras en tu vida; y en el banco que un día me fuiste a buscar me podrás encontrar si lo necesitas. Que me quedó escuchar tu piano y a ti verme patinar. Ahora que suenan conciertos, que gano premios por contar nuestra historia y que todo se ve negro no tengas un mal recuerdo mío, quédate con lo que quieras, con nuestro mejor momento, o tíralo todo. Las mentiras valían la pena por verte feliz, y nunca dejes que nadie manche tus zapatos. Que te traten como te mereces y que nunca te falte un chupachups como regalo, que como tu decías, la ciudad siempre despierte al misterio de tu nombre. Que nadie te pida explicaciones sobre algo que solo entendemos los dos y haz lo que te haga feliz. Algún día hablaremos de todo y nuestros dientes blancos saldrán a relucir con los recuerdos, o quizá no. Que los duendes que vestían gorros de duende, y que trepaban hasta la duenda jefa nos recuerden riéndonos y haciendo concierto. Olvidaré el calendario que hicimos; y los columpios se mecerán solo con el viento y los ferry partirán solos, no habrá churros. Tendrás en tu estuche tu mensaje de buenos días cada vez que amanezcas choff. No aumentará la clientela de los bares con nuestra presencia. Voy a echar de menos tenerte para que la vida sea más fácil; las fotos, las postales y las cartas. No voy a echar de menos los besos; te echo de menos a ti.


Las cosas que se quedan en la memoria y no se van nunca; son las que valen la pena.  Recuerda que siempre te dije que si no hiciera daño algo, sería que no valía la pena. Sabes que eres de las que hacen en la guitarra marcas que hacen cicatriz. Siempre encontré la palabra adecuada cuando me hacia falta y todo eran sonrisas. Quizá ahora que las flores se marchitan, que no hay más fotos o que la caja se quedó sin besos y que ya no escribes de mi, ahora que no tomas cereales a las dos de la mañana para mantenerte despierta mientras hablas conmigo y que solo salen monosílabos todo parezca peor; ahora que el dolor se presenta en diferentes formas y que tenemos la cabeza más ocupada no nos acordemos de lo bueno; pero siempre habrá mercadillos que recorrer y contar viejas historias. Cuando se cuentan cosas personales se tiene miedo; hay cosas que tienes dentro y que sabes que tienes que soltar. Porque un hotel ruinoso puede traer felicidad, porque cuando me enseñaste una canción que te hacía llorar ya caían lágrimas por mis ojos, porque ahora me gusta la comida china, quizá algún día Porky te pregunté por mi; cuéntale una mentira. Yo que necesité una explicación y un abrazo durante tanto tiempo no voy a salir corriendo porque te lo prometí, pero que corran las manecillas del reloj amarillo que un día se paro, tú estás incómoda ; quizá sea mejor así. Mejor salir por tu propio pie que a empujones, aunque esta vez no se cual de las dos ha sido. Globos amarillos, flores resecas, tu muñeca vacía, alguna sudadera y algún vaso mío. Todo para ti nada a mi lado. Que yo soy yo y mis manías, pero que estaré por algún sitio si me necesitas. Los habrá mejor que yo, volveremos a sonreír, tanto juntos como separados. Recuérdame  tú que puedes.




" un papel que se encontró limpiando
entre caricias y recuerdos "

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