¿Y qué esperamos todos del verano? Pensad en vuestro verano perfecto, supongo que hayan aparecido las imágenes de la playa, de alcohol, de cualquier amor de verano que nos tenga la mente ocupada, de las noches sin dormir, de las sonrisas, amigos. Por supuesto han llegado las noches sin dormir, de estar tirado en cualquier césped muriéndote de frío mientras tratas de enfocar un punto fijo y te repites que vas a sobrevivir. El paso del tiempo se puede medir de muchas formas, el pelo pasa de estar corto a cubrir toda la frente, también se puede medir por la cantidad de veces que piensas en una persona. Y supongo que así te das cuenta de cuando una persona es especial, cuando puedas dormirte estando al lado de ella, cuando no te importa que te agite el pelo y te ajusta el flequillo; llegan los paseos por la carretera y te recuerdan que hay tres cosas que las personas no pueden perder: su risa, su alegría y su forma de ser.
Y entonces te das cuenta que todo acaba, que ahora que empieza a llover otra vez y tenemos que aprender a bailar bajo la lluvia, que todo se pasa y al final queda lo que nos raspa el corazón, que después de tanto tiempo seguimos mirando al móvil esperando un mensaje suyo o su letra, que seguimos mirando el banco con nuestro nombre, al final nos damos cuenta que queremos lo que queremos y por eso somos cada uno. Intenta hacerme reír; ¿capaz o incapaz?


