Suena el Run-Run del motor del autobús, las imágenes pasan por la ventana y "La invención de Hugo" hace tiempo que dejó de tener interés para mi. En estos momentos te pones a pensar en como han pasado estos tres meses, como estabas y como estas. A principios de Junio, después de acabar los exámenes parecía que todo estaba mal y que yo era un animal, aunque quizá eso último sea cierto, y que necesitaba escapar. Así, que igual que Kvothe viajé, amé, perdí y confié, me han hecho ser persona y menos gracioso, he aprendido a medir mis pasos y he olvidado como reír y hacer reír. Pero en los meses donde el sol está más alto y la luna brilla más fuerte siempre aparecen estrellas con las que caminar por en medio de la carretera sin miedo a que nos atropellen, se te cuelgan de la espalda con todo el cariño del mundo y demuestran que con ellas no hay nubes negras, que todo puede ser muy fácil. Así que esto se acaba, he hecho casi todo lo que era posible y lo que me ha faltado ha sido por miedo, vergüenza o temor, quizá el de un hombre sabio. Fue demasiado bonito para echarlo de más y soy demasiado borrachuzo para no echarlo de menos. Pizarras, mesas, trabajos, compañeros, ilusiones, exámenes... Se acabó el verano, ¿me cuentas el tuyo?

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